sábado, 27 de diciembre de 2008

trece sesenta&ocho, quizas más, quizas menos.

Eres como los pedacitos de canciones que quiero que suenen por un buen rato en mi cabeza. Me como el pelo y pienso en todos los kilometros de distancia que hay entre mis dientes y tu cabellera cortita. Es difícil encontrar. Es difícil encontrar a más de mil km. Y d'oh, me enferman mis obsesiones estúpidas con cosas que probablemente no valgan la pena, aunque igual, es lindo todo eso de arriesgarse, de permutar todo por un momento, total, la vida es como el 2008, un solo momento de adolescencia comprimida. Es lindo eso de ser libre por un ratito, de soltarte las cadenas que te amarran al pc y volar (si, bien literalmente) para comprobar si es de tu talla, que calza perfectamente con tu cuerpo, y que no tienes que hacer dieta para entrar en él (WTF?). Igual, mi impulsividad retard me dice que todo es bonito, todo, que lo más probable es que sea un helado de verdad y no uno de esos de invierno, que es el original y no una copia china, que no es laji ni de cartón. Que debe ser tangible para mi en algún momento.

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